Alfredo Perdiguero
Alfredo Perdiguero es un policía extraordinario. Se trata de un hombre comprometido con la justicia, con el cumplimiento de la Ley y con la defensa de los derechos de los agentes y la exigencia de los medios necesarios para el cumplimento de sus funciones.
El subinspector Perdiguero ostenta el dudoso honor de ser el policía más expedientado de España. Pero, que nadie se llame a engaño, ya que jamás ha sido sancionado por no cumplir con sus obligaciones, por recurrir a una violencia injustificada o por incurrir en delito alguno. Todos los expedientes que le han sido incoados han estado motivados por la incomodidad que han causado en el gobierno sus denuncias acerca de presuntas irregularidades cometidas por mandos políticos: desde no dotar con los medios suficientes a los agentes para el desempeño de sus funciones, al intento de desviar las investigaciones que pudieran molestar al poder, pasando por su inacción ante situaciones de seguridad pública que hubieran requerido de mayor atención por parte del Ejecutivo.
El intento de acallar mediante sanciones una voz crítica como la de Perdiguero hubiera pasado inadvertido, de no ser por la gran proyección pública de este agente que, desde sus responsabilidades como portavoz sindical, ha sido, durante décadas, un rostro habitual y una voz autorizada en tertulias radiofónicas y televisivas en muy diferentes medios de comunicación.
En el momento de escribir estas líneas, Alfredo Perdiguero se encuentra ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Doce de Octubre, con siete costillas rotas y cuatro vértebras lumbares fracturadas, tras haber sido arrollado por un vehículo cuando llegaba a casa en moto en la mañana del pasado 21 de agosto, tras salir del servicio de noche.
Todo nuestro apoyo y deseos de pronta recuperación para este gran policía, al que profeso gran afecto y admiración, después de haber contado con su inestimable colaboración, a lo largo de los años, en todos los programas de análisis informativo y tertulia política que he tenido ocasión de dirigir en radio y televisión.
Alfredo Perdiguero se nos antoja como un personaje novelesco que, escapado de las páginas de un libro, deambula como un caballero andante combatiendo injusticias y protegiendo a los más desamparados. Portavoz de JuntosPolGC, trabaja por la unión de policías nacionales y guardias civiles en la defensa de sus derechos profesionales y laborales. Amante de la caza y de la naturaleza, es un hombre entusiasta y la gran pasión de su vida es su hija, cuya evocación, sin duda, es la gran fortaleza que le permitirá salir con bien de este doloroso trance.
Y es gran amigo de sus amigos. Le agradecemos a su hermana Lola que nos haya tenido al corriente de su estado y evolución. Todos le queremos de vuelta lo antes posible y le hacemos llegar nuestros mejores deseos. ¡Ánimo, Alfredo!